LightDark

La belleza, nuestro cerebro y el neuromarketing

En la entrada de hoy hemos querido profundizar en la relación existente entre la belleza, nuestro cerebro y el neuromarketing, tres elementos que tienen más en común de lo que en un principio podría parecer.

Si quieres saber qué vínculo existe entre ellos y cómo lo utilizan algunas marcas a través de diversas estrategias, sigue leyendo.

Alguna vez...

¿Has hecho tus apuntes más bonitos para que no te diera tanta pereza estudiártelos?

¿O te has preparado alguna comida que no te gustaba demasiado en un plato bonito o una mesa bien puesta?

belleza-neuromarketing-niwsion

Seguramente la respuesta haya sido que sí y esto se debe a nuestra tendencia natural de embellecer aquellas cosas que de primeras no nos gustan. El motivo principal es que los seres humanos tenemos la necesidad de hacer más llevadero y soportable todo aquello que hacemos o con lo que interactuamos, y convertirlas en bellas nos ayuda mucho a conseguirlo.

Ahora que ya conocemos la idea principal, veamos con más detalle la relación entre la belleza, nuestro cerebro y el neuromarketing.

Nuestro cerebro y la belleza

Se ha comprobado que el cerebro humano reacciona y procesa mejor todo aquello que considera como bello y además lo recibe de forma mucho más positiva. De hecho, las cosas estéticamente atractivas conectan con nosotros de manera más rápida y eficaz y son capaces de captar nuestra atención de forma más efectiva y duradera. Además, nos generan pensamientos y sensaciones agradables y respondemos más favorablemente ante ellas.

Corteza prefrontal

corteza-prefrontal-belleza

Más concretamente, una de las regiones clave involucradas en la apreciación de la belleza es la corteza prefrontal, que desempeña un papel crucial en la toma de decisiones y la evaluación emocional. Esta región se activa cuando sentimos placer estético, lo que sugiere que la belleza está intrínsecamente vinculada a nuestras emociones y juicios subjetivos.

Dopamina

La dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa, también juega un papel destacado en la apreciación de la belleza. Tanto es así que diversos estudios han demostrado que la liberación de dopamina aumenta durante experiencias estéticas agradables, lo que refuerza la conexión entra la belleza y la sensación de satisfacción.

Amígdala

La amígdala, una región relacionada con las emociones y la memoria, interviene en la percepción estética de forma significativa. Esto es así debido a que esta estructura desencadena respuestas emocionales ante estímulos visuales y auditivos, contribuyendo a la intensidad de nuestra experiencia estética. Por lo tanto, la belleza se entrelaza con nuestras emociones en un nivel más profundo de lo que podríamos imaginar en un primer momento.

Plasticidad cerebral

La plasticidad cerebral también desempeña un papel esencial en la forma en la que procesamos la belleza. Esto es así porque nuestro cerebro tiene la capacidad de cambiar y adaptarse a nuevas experiencias, lo que significa que la exposición constante a estímulos estéticos puede moldear nuestra percepción de la belleza con el paso del tiempo. 

cerebro-belleza-neuromarketing

Esto explica por qué diferentes culturas y épocas tienen estándares de belleza distintos.

Experiencia holística

El procesamiento de la belleza no se limita solo a la visión, también involucra al resto de los sentidos. La sinestesia, un fenómeno en el que la estimulación de un sentido desencadena experiencias en otro, puede enriquecer nuestra apreciación estética al fusionar la música con colores o asociar sabores con formas visuales.

Además, la percepción de la belleza abarca diversas regiones cerebrales y procesos neuroquímicos. De hecho, la capacidad de apreciar la belleza va más allá de la simple observación, pues implica una interacción compleja entre nuestras emociones, recuerdos, imaginación y sentidos.

El neuromarketing y la belleza

En el mundo del marketing, la belleza no es simplemente una cuestión de estética,    es una herramienta estratégica que las marcas despliegan con maestría.                          El neuromarketing revela cómo las marcas aprovechan la percepción estética para cautivar a sus audiencias de maneras sorprendentes.

De hecho, muchas marcas incorporan elementos bellos y estéticos tanto en sus campañas publicitarias como en sus diseños de productos, webs o materiales gráficos con el objetivo de que estos elementos activen zonas del cerebro relacionadas con la emoción, la toma de decisiones y el sistema de recompensa.

Uso de colores

neuromarketing-belleza

Una de las estrategias más efectivas es la utilización de diversos colores pues la psicología del color ha demostrado que diferentes tonalidades pueden evocar emociones específicas.

Las marcas seleccionan cuidadosamente sus paletas para influir en el estado de ánimo del consumidor y en su percepción de belleza. 

Por ejemplo, el rojo puede transmitir urgencia y pasión y convierte a los elementos o personas en más atractivos, mientras que el azul sugiere confianza y calma y hace que percibamos a los elementos o personas como más adorables.

Imágenes

Otro aspecto clave es la utilización de imágenes con una gran fuerza visual ya que la neurociencia ha demostrado que el cerebro procesa las imágenes más rápido que el texto, y las marcas lo saben. Al incorporar imágenes visualmente atractivas, las marcas crean una conexión emocional instantánea con los consumidores.

Por lo tanto, la estética cuidadosamente diseñada se convierte en un vehículo para transmitir la identidad de la marca y construir una narrativa visual que resuene con la audiencia.

Historias

El neuromarketing también explora la conexión entre la belleza y la narración de historias. Las marcas exitosas no solo venden productos, cuentan historias. El cerebro humano está cableado para responder a las narrativas emocionales y sentirse atraído por ellas, por lo que las marcas capitalizan esto creando campañas que evocan emociones profundas. Asimismo, al conectar la estética visual con una narrativa convincente, las marcas logran arraigar sus mensajes en la memoria de los consumidores.

Simetría

La neurociencia ha revelado que la simetría y la proporción atractiva activan áreas del cerebro asociadas con la recompensa y la satisfacción.                Las marcas aplican este conocimiento al diseñar logotipos y envases que siguen principios estéticos universales, como la proporción aurea. De hecho, la belleza simétrica se asocia con confianza y armonía, generando respuestas positivas en la mente del consumidor.

belleza-simetría

Celebridades

El uso de celebridades y figuras atractivas también forma parte de la estrategia de muchas marcas. Esto es así porque la neurociencia ha demostrado que la familiaridad y la atracción hacia rostros conocidos pueden generar confianza y activar áreas relacionadas con la empatía.

Las marcas utilizan este principio al asociar sus productos con personalidades reconocidas, especialmente aquellas que son consideradas popularmente como atractivas, creando una conexión emocional que puede llegar a influir en las decisiones de compra.

Con todo lo expuesto en estas líneas, queda claro que existe una fuerte vinculación entre la belleza, nuestro cerebro y el neuromarketing. Tanto es así que nuestro cerebro se convierte en el escenario de una sinfonía neuronal donde la armonía y la emoción se entrelazan para crear una experiencia estética única.

Además, cabe recordar que las marcas no solo venden productos, sino que venden experiencias estéticas aprovechando el conocimiento profundo de cómo nuestro cerebro procesa la belleza para crear campañas irresistibles. En este mundo donde la primera impresión cuenta, el neuromarketing se convierte en un aliado estratégico para las marcas que buscan no solo vender, sino también encantar a nuestros cerebros.

¿Te gustaría aplicar este tipo de estrategias de neuromarketing en tu marca?

Podemos ayudarte. Somos tu agencia de neuromarketing.

Leave a comment: